En general, la tecnología termosolar está basada en el concepto de la concentración de la radiación solar para producir vapor o aire caliente, que puede posteriormente ser usado en plantas eléctricas convencionales. La captación de energía solar, que tiene una densidad relativamente baja, es uno de los mayores retos en el desarrollo de plantas termosolares. Para la concentración la mayoría de los sistemas utilizan espejo debido a su gran reflectividad.
Concentración puntual y lineal
La concentración puntual y lineal puede aprovechar solamente la radiación directa, y no la difusa debido a que esta última no puede ser concentrada. La concentración lineal es más fácil de instalar al tener menos grados de libertad, pero tiene un factor de concentración menor y por lo tanto puede alcanzar menores temperaturas que la tecnología de concentración puntual.
En los sistemas de torre, un campo de helióstatos o espejos móviles que se orientan según la posición del sol, reflejan la radiación solar para concentrarla hasta 600 veces sobre un receptor que se sitúa en la parte superior de una torre. Este calor se transmite a un fluido con el objeto de generar vapor que se expande en una turbina acoplada a un generador para la producción de electricidad.

No solo es el tercer planeta de nuestro sistema solar, sino que el único con vida (¡bueno por lo menos hasta donde sabemos!).
El famoso arquitecto Norman Foster tiene en mente un proyecto de ciudad espectacular. No sólo por su diseño, algo con lo que nos tiene acostumbrados, también por su misión: crear una ciudad ecológica situada en pleno desierto de los Emiratos Árabes Unidos.

