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WTC BAHAREIN



Tres turbinas eólicas han sido instaladas con éxito en el World Trade Center de Bahrein, en un rascacielos de dos torres gemelas. Es la primera vez que un sistema de energía eólica de este tipo es integrado en un edificio comercial, más aún cuando el diámetro de las turbinas es de 29 metros. Realmente impresionante.

El rascacielos de Bahrain consiste de dos torres, como pueden ver en las imágenes, que están unidas por tres puentes, y la idea que tuvieron los ingenieros fue la de colocar una turbina eólica en cada uno de esos puentes.

Cuando estén funcionando generarán de 1100 a 1300 megavatios por año, que aportará del 11 al 13% de la electricidad que consume el edificio.

Es un avance en la arquitectura ya que explora un territorio nuevo, no aplicado todavía más que en los diseños, este será el primer caso práctico que utilice turbinas eólicas de gran escala. Son especialmente diseñadas para no vibrar ni hacer ruido, tienen 29 metros de diámetro. Al estar entre las dos torres, los vientos de la zona se ven potenciados hacia las turbinas eólicas.

Será una experiencia excitante que el mundo de las energías renovables y el de la arquitectura están esperando para ver cómo funciona

CERAMICA QUE PRODUCE ENERGIA

Este proyecto de la Universidad Politécnica de Valencia, España, se basa en la inserción de materiales fotovoltaicos de bajo coste en la contrucción inmobiliaria.

La Universidad Politécnica de Valencia (UPV) lidera, a través del Instituto de Tecnología de Materiales (ITM), un proyecto cuyo objetivo es desarrollar paneles cerámicos para fachadas y cubiertas que sean capaces de generar energía eléctrica mediante la inserción de materiales fotovoltaicos de bajo costo. Fuentes de la institución académica explicaron que se pretende así que en pocos años las fachadas de los edificios sean las que abastezcan a los ciudadanos de electricidad.

Las mismas fuentes señalaron que los trabajos desarrollados desde los laboratorios del ITM contribuirán a incrementar la producción de energía renovable, favoreciendo la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y, de este modo, el cumplimiento del Protocolo de Kioto, que entre 2008 y 2012 pretende reducir los niveles de emisión un 8% respecto a 1990.

Este estudio se basa en el diseño, desarrollo y caracterización de células solares basadas en silicio amorfo que se integran en materiales cerámicos utilizados en diferentes elementos arquitectónicos constructivos. Los investigadores del ITM ya han desarrollado en la actualidad los primeros prototipos de células solares fabricadas con este material. El objetivo final es obtener una placa cerámica que, por sí misma, sea capaz de absorber energía.

Ventajas del silicio amorfo

“A diferencia de lo que existe hoy en el mercado, que son placas solares pegadas a la cerámica u otros elementos constructivos, será el propio panel cerámico el que, gracias a la inserción del silicio amorfo, nos abastezca de energía”, explicó Javier Orozco, miembro del equipo de investigadores del ITM que trabaja en el proyecto. Este material es más barato que los que se utilizan en la fabricación de las placas solares tradicionales -silicio mono o policristalino-, menos frágil, sufre menos degradación con el paso del tiempo y es menos sensible a la orientación y a la temperatura.

Igualmente, desde el ITM trabajan alternativamente en la obtención de células solares híbridas de bajo coste, aptas también para ser elaboradas sobre materiales cerámicos. “Nuestro objetivo es desarrollar nuevos elementos arquitectónicos que, sin abandonar los aspectos tradicionales, permitan realizar un aprovechamiento energético sostenible, mediante procesos respetuosos con el entorno, promocionando así el uso de la energía solar a nivel doméstico e industrial”

MATERIALES DE CONSTRUCCION

A la hora de construir una vivienda ecológica, se deben tener en cuenta los siguientes consejos:

* Evitar materiales nocivos como el amianto, cloro, PVC, metales pesados o aquellos que sean susceptibles de emitir gases nocivos.
* Sustituir los cementos tradicionales por otros naturales y en los elementos de carpintería el aluminio por maderas o similares.
* Reducir el uso del acero y derivarse a tierra para que se descargue de electricidad.
* En cuanto a los elementos estructurales de la casa, evitar impermeabilizantes bituminosos, elementos con amianto, fibrocementos, o aislamientos elaborados con polímeros y de poro cerrado que impiden una correcta transpiración. Estos deberían ser sustituidos por aislantes como el corcho o las fibras vegetales que, aparte de no ser más caros, contribuyen a disminuir la carga de peso que soporta la casa, pudiéndose obtener ventajas en otras áreas.
* Utilizar materias primas lo menos elaboradas posibles y en lo posible materiales de procedencia local, con lo que se consigue reducir los costes y una mayor integración de la construcción con su entorno.
* Tener muy presente los criterios de reciclaje-reutilización y diseñar y construir los edificios de manera que se contribuya al desarrollo sostenible.

CASAS ECOLOGICAS

Una casa que consume 1,5 litros de aceite por m2 recibe el sello de eficiencia energética. Y una nada desdeñable subvención estatal. Pero emitir menos, reducir C02 y proteger el medio ambiente no es lo mismo. ¿Por qué?

Una empresa bávara que lleva 112 años construyendo con madera pone en tela de juicio los conceptos estatales de fomento de casas que ahorran energía. “Una construcción que tiene un tejado aislado con algodón sintético, en cuya producción y posterior eliminación se produjeron toneladas de CO2, recibe subvención del Estado porque consume poca energía”, explica a DW-WORLD, Stephan Spitz, asesor de la empresa Baufritz. “Eso se vende como protección al medio ambiente, y es una mentira”, asevera. La casa pasiva, la de bajísimo consumo de energía, no es necesariamente ni siempre la mejor solución.

Una casa integral, ¿más que una casa pasiva?Bildunterschrift: Una casa integral, ¿más que una casa pasiva?

¿Una casa pasiva?

Una casa pasiva requiere de un sótano aislado, un aislamiento especial del tejado y un sistema de ventilación complejo. Efectivamente, consumen poco aceite o combustible para la calefacción. Pero hasta ahí llega su aporte al medio ambiente. “En 100 o 150 años, esas casas llenas de químicos en forma de colas, pegamentos, lacas y algodón industrial tendrán que ser eliminadas como basura tóxica”, subraya Spitz y añade: “Si un constructor que si emite 300 toneladas menos que el año anterior, ha reducido el CO2. Y eso es otra mentira. Sólo ha emitido menos”.

La forma no es lo decisivo, sino los materiales y la producciónBildunterschrift: La forma no es lo decisivo, sino los materiales y la producción

Emitir menos no es igual a reducir

“Proteger el medio ambiente significa reducir el CO2 de la atmósfera, no sólo emitir menos”, asevera Spitz, un convencido del pensamiento integral: si pensamos en ciclos, como los naturales, al construir hay que pensar a dónde van a parar esos materiales, cuando la casa ya no exista. “Un material que pueda ser devuelto a la naturaleza ya ha ahorrado toneladas de CO2″. Ese es el principio básico de una manera de construcción que proteja este planeta.

Casa con construcción tradicional pero totalmente modernaBildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: Casa con construcción tradicional pero totalmente modernaBuena parte del secreto radica en el uso de materias renovables –algodón para el aislamiento y madera para las paredes-, que no tengan que ser importadas. “¿Sabe usted cuánta emisión significa una tonelada de algodón industrial? Eso no es más que petróleo, que desde Arabia ha sido transportado a la Bayer alemana y de ahí a donde se requiera”, explica el representante de un arte de construir que, desde el siglo XVIII, no necesita de tornillos y clavos para las junturas. En otras palabras: sin lacas, ni pegamentos.

En la factura final de las emisiones de un edificio hay que contar, la energía y las emisiones en la producción: “nuestra planta fotovoltaica convierte cubre con energía solar el 50 por ciento de nuestras necesidades”, revela Spitz. En el proceso de construcción que favorece Spitz y su empresa Baufritz, la cantidad de emisiones se ha mantenido al mínimo.

Y ahora, una casa que usa celdas solares para abastecerse de energía y que además aprovecha la geotérmica, no requiere de calefacciones de aceite Tampoco de chimeneas. Otra reducción de emisiones. Este concepto de construcción que protege de verdad el medio ambiente hasta ahí suena fantástico. Pero aún no se ha dicho todo: “los materiales naturales almacenan y transforman el C02. Así que, en efecto, con el tiempo este tipo de construcción reduce el CO2 de la atmósfera”, asevera Spitz.Muros de 40 centímetros de grosorBildunterschrift: Muros de 40 centímetros de grosor

¿Y los costos?

Una vivienda que, a la larga, reduce el CO2 de la atmósfera, que está construida con materiales totalmente naturales, que no contiene agentes nocivos para la salud, que protege el medio ambiente… ¿quién la puede pagar? El 10 o 20 por ciento más que cuesta una residencia de estas características, según Spitz, lo puede pagar “cualquiera que no piense que Hyundai es lo mismo que BMW”.




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