
Primero, maquinaria pesada a diesel extrae el carbón en enormes cantidades, lo muele y lo carga en un tren a diesel que se dirige a la planta de energía. A menudo, ésta se sitúa a cientos de kilómetros. En ese lugar, el carbón es quemado para liberar calor junto con CO2 y varios otros contaminantes repugnantes. El calor calienta el agua, genera vapor y hace que gire una turbina y finalmente genera electricidad. Luego la electricidad es llevada por líneas de alto voltaje, muchas veces cientos de kilómetros de distancia. Finalmente, el voltaje desciende en una subestación y es enviado por cables a sus hogares para que pueda conectar su tostadora.